Archive for December, 2008

Sonámbulos

Por Manolo

Acabo de leer que se supone que los sonámbulos no son conscientes de lo que hacen; que caminan en sueños de forma inconsciente. Qué va.

Cuando yo me levanto en sueños soy perfectamente consciente de lo que hago. Intento librarme de una cuenta de collar que me he tragado, o secar un charco que ha causado la persistente lluvia que atraviesa las paredes. Por lo menos esto es cierto: hay consciencia cabal de todas esas cosas. El sonámbulo -este sonámbulo, al menos- no está como en coma, como muerto, mientras camina en sueños.

Pero no hace falta ser sonámbulo para darse cuenta de que hay algo raro en la idea de que los sonámbulos no son conscientes de lo que hacen. Todo el mundo sueña, ¿no? ¿Es que no somos conscientes de nuestros sueños? Claro que sí, por eso son sueños. Si no serían dormir sin soñar u otra cosa peor.

O, al menos: hay consciencia de soñar aunque -y aquí viene el rollo blog, familia- quizá no esté tan claro que seamos nosotros los que soñamos. Todos recordamos sueños en los que nos parece muy razonable que cosas perfectamente absurdas estén pasando, o en los que deseamos o tememos cosas poco deseables o poco temibles. Pero nosotros no tememos esas cosas, ni deseamos aquellas, ni nos comportaríamos de forma tan poco razonable en todo caso. No somos nosotros los protagonistas de nuestros sueños. Hay consciencia, pero no estados conscientes de la persona que somos.

Entonces, para volver al punto de partida de esta entrada, quizá es cierto que los sonámbulos no son conscientes de lo que hacen, pero sólo en el sentido de que, si bien alguien es consciente de lo que hace el sonámbulo, no es el sonámbulo mismo, o al menos hay contextos en los que querríamos decir que no lo es.


Cómo se llamaban, esta gente

Por Blanca

En Camerún todavía quedan pigmeos que viven solos, en el bosque, sin demasiado contacto con la civilización. Un subgrupo de ellos, cuyo nombre soy incapaz de recordar o encontrar en wikipedia, nos fue presentado esta semana pasada en una conferencia que no viene más al caso de lo que en realidad ya ha venido. Bueno, todo lo que puede existir la acción “presentar a un grupo de personas”, ya me entendéis. En fin. La cuestión que me interesa es una muy concreta de todo el entramado cultural que alcancé a asimilar en tan poco rato: el igualitarismo de su sociedad. Pero es que, además, no me interesa tanto “per se” como por la manera en que han conseguido generarlo y mantenerlo, veréis:

Entre esta gente, lo que es existir sí existe, una cierta jerarquía. Nadie toma más decisiones que otro nadie, pero sí es posible arrancar un proceso por mdio del cual conseguir más respeto, más admiración que el resto, estar mejor valorado, sin más beneficio que ése. Y la manera de alcanzar ese status es: a) Teniendo más aptitudes para cualquier actividad que conlleve la supervivencia del grupo que el resto de tus congéneres, esto es, cazando mejor, negociando mejor con extraños, corriendo más, qué sé yo; b) Siendo más solidario.

Esto es: cuanto más seas capaz de cazar, por un lado, y más lo seas por otro de repartir el fruto de tu caza con el resto del grupo, más valorado estarás. Por cierto, me encanta la diferencia semántica en tre ambos “seas capaz/lo seas” de la frase que acabo de escribir.

Es mágico. Es genial. Si de alguna manera pudiéramos incluir en el concepto de riqueza la generosidad, y no como lo hizo el pobre JC con sus bienaventuranzas, sino de verdad. Si lo tuviéramos tan asumido que “rico” no pudiera significar rico, que alguien con más bienes que no fueran compartidos ni siquiera tuviera palabra para ser descrito, porque el concepto no tuviera sentido.

Si nunca habláramos a los niños de los ricos tal y como nosotros los conocemos, sino en el que propongo, ¿se les ocurriría el concepto? ¿Es intrínsecaente humano?

Puf, lo dejo, que es viernes.