4 November 2008
Revista Prèvia
Por Manolo
He escrito unas líneas para el primer número de esta revista. Es un webzine, o como se llame; una cosa que se puede leer toda y sólo en esa web.
He escrito unas líneas para el primer número de esta revista. Es un webzine, o como se llame; una cosa que se puede leer toda y sólo en esa web.
Esta mañana un grito, uno de esos múltiples que en un momento u otro de cada día siempre interrumpen mis pacientes explicaciones en clase, ha resultado un pelín más original que a los que me tienen acostumbrada. Y no sólo eso: también ha ilustrado con bastante eficacia la maravillosa heterogeneidad cultural recién llegada a las aulas catalanas. La cosa ha sido la siguiente: Ashra le ha gritado a Nabil -aunque habría que explicar previamente que ambos llevaban un rato echándose mutuamente las culpas de incidentes varios, cada vez que uno u otro recibía mi amenazadora mirada- que le jurase por su Dios que no había sido él, Nabil, quien le había dado con el paraguas en primer lugar. Que el otro él, Ashra, por su parte, juraba por el suyo que él no había empezado.
Y se ha quedado tan ancho, como el que dice tontodelculo.
Y digo yo: Nashra quería que Nabil jurase por su Dios -¿todos llevan mayúscula, sea el que sea?- porque, evidentemente, de jurar por el de Nashra su testimonio sería totalmente inverosímil. Y A Nabil qué, el ente en cuestión. Sólo le creerá si jura por algo o alguien cuya existencia es a su vez profundamente negada por el que ha de creer al que jura. ¿No anula eso alguno de los dos juramentos? ¿No está dejando Nashra que el asunto se resuelva en función de qué Dios exista? El juramento correspondiente será el que tenga validez, y claro, a ver quién jura en vano. Seguro que aquel cuyo Dios resulte existir es el que dice la verdad.
No quiere decir eso, claro. Pero y lo divertido que es pensar tonterías. Y contaros lo de esta gente preadolescente, que está fatal.
La columna que viene ahora es “en clave”, pero transparente. A Puigjaner le han censurado una columna en una revistilla moderna, que manda huevos. Eso mismo me pasó a mí con otra revistilla por este artículo. Todo es extremadamente pobretón: el artículo, la revista, mi enfado, el de Puigjaner. Todo es de un enfadoso tristón y post que me hace sentir doble, triplemente culpable.
La tercera columna, sobre la plaza de toros de Las Arenas, que sigue como estaba hace un par de años, cuando se escribió esto.
Hace tiempo publiqué unas columnitas en Nativa. Iban sobre dos amigos que viven juntos, tipo Bouvard y Pécuchet pero en Barcelona. Las voy a ir subiendo aquí.
Ésta es la primera:
Hoy os propongo que echemos un rato pensando en un problema de porcentajes. Sí, “de porcentajes”, de los mismos que nos tienen absolutamente rodeados pero que la mayor parte de las veces apenas comprendemos de una manera mínimamente satisfactoria. Os lo propongo porque es sencillo, interesante y porque al fin y al cabo nos sobra el rato. A vosotros, espero, el rato suficiente como para quedaros a intentar entender dónde está la gracia. A mí, esto lo sé, el necesario como para intentar exponer el problema de manera que a vosotros os entren ganas de buscársela.
Pues bien; los hechos que dan lugar al problema son los siguientes:
Un periódico, cuyo nombre no citaré –y no porque desconozca de cual se trata, sino porque es el caso que la práctica totalidad de la prensa escrita comete errores de parecida naturaleza, con lo que no es quién se equivoca lo que se quiere aquí mostrar, sino el desconocimiento general en que vivimos inmersos todos en lo que respecta al tema en cuestión-, publicó el siguiente titular con ocasión de ciertas reducciones en el Impuesto sobre el Valor Añadido en España:
“El IVA que grava la compra de coches bajará un 5% en Enero”.
Más adelante, ya en el cuerpo del artículo, se había incluido la afirmación que sigue:
“El epígrafe incluye a los automóviles, cuyo precio se reducirá un 5% a partir del 1 de Enero”.
El problema está servido. Ambas cosas no pueden ser verdad. Si el tipo del impuesto descendió un 5% (os diré que lo hizo, y del 33% al 28%, más concretamente), es imposible que los precios lo hicieran en la misma medida.
Ahora os toca a vosotros pensar por qué. La solución, a continuación. (more…)
Los Jeleton me pidieron que escribiera un texto para el catálogo de una exposición en La Capella en la que participaban. Éste es el texto: